La Navidad I: Orígenes






La Navidad celebra el nacimiento de Jesucristo. La fecha exacta no aparece en el Nuevo Testamento, lo cual permitió que fuera fijada en torno a una fecha importante para los romanos y otros pueblos del área mediterránea: el momento en que el día empieza a alargarse, dedicado al Sol Invictus en Roma. La fecha fue adoptada en el 221, según Sexto Julio Africano. Así, en las grutas vaticanas de la basílica de San Pedro, en el techo de la tumba del papa Julio I aparece, en un mosaico, Cristo como el dios solar Helios, conduciendo su carroza



Mosaico de la tumba del papa Julio I, con Jesus representado como Helios


Se ha intentado calcular la fecha del nacimiento de Jesús tomando la Biblia como fuente. En el Evangelio de Lucas se afirma que en el momento de la concepción de Juan el Bautista, Zacarías, su padre, era sacerdote del grupo de Abdias, uno de los 24 grupos que oficiaba por turnos en el templo de Jerusalén, correspondiéndole el octavo turno, (del 8 al 14 del tercer mes del calendario hebreo). Si el Bautista nació en marzo, Jesús debió nacer en septiembre u octubre, lo que coincide con la indicación del Evangelio de que en la noche del nacimiento de Jesús los pastores cuidaban los rebaños al aire libre, lo que difícilmente podía pasar en diciembre.Por otra parte, en un tratado anónimo sobre solsticios y equinoccios se afirmó que Jesús fue concebido el 8 de las calendas de abril (25 de marzo), por lo que su nacimiento fue fijado nueve meses después, es decir, el 25 de diciembre.

El 25 de diciembre se celebraba el solsticio de invierno en el calendario juliano, introducido por Julio Cesar en el 45 AC, por lo que al pasarse al calendario gregoriano quedó entre el 21 y 22 del mismo mes. En esas fechas se celebraba en Roma las Saturnalia, en honor de Saturno, que duraban siete días y en las que se posponían los negocios y guerras, se intercambiaba regalos y se liberaba temporalmente a los esclavos. Germanos y escandinavos celebraban el 26 de diciembre el nacimiento de Frey, dios del sol naciente nórdico, así como de la lluvia y la fertilidad. En ellas se adornaba un árbol de hoja perenne que representaba al Yggdrasil o árbol del universo, de donde viene el árbol de navidad. Los aztecas celebraban entre el 7 y el 26 de diciembre la fiesta de Huitzilopochtli, dios del sol y la guerra, lo que aprovecharon los monjes agustinos para asimilar al dios prehispánico con el cristiano. Los incas celebraban el renacimiento de Inti, el sol, en la fiesta de Cápac Raymi (fiesta del sol poderoso) coincidiendo con el solsticio de invierno austral, cuando, según su mitología, el sol alcanza su mayor poder y muere, para renacer y alcanzar su madurez en junio, para declinar hasta diciembre, completando el ciclo de vida del sol. Era la fiesta de la ceremonia de iniciación a la vida adulta de los jóvenes varones.

Al parecer, para hacer mas fácil la conversión de los romanos al cristianismo sin abandonar sus festividades, el papa Julio I pidió en el 350 que el nacimiento de Cristo fuera celebrado en la misma fecha de las saturnalia y el Sol invictus, decretando el papa Liberio en 354 esa fecha como el nacimiento de Jesús de Nazaret. El primer banquete de Navidad aparece mencionado en Constantinopla en el 380.

La datación de la Navidad más antigua de la que se tiene constancia se produce en Egipto, en torno al 200, cuando Clemente de Alejandría menciona que ciertos teólogos egipcios asignan el año y el día real del nacimiento de Cristo en 20 de mayo del vigésimo octavo año de Augusto. En el 221 Sexo Julio Áfrico populariza el 25 de diciembre como la fecha de nacimiento de Jesús y en el I Concilio de Nicea (325) la iglesia Alejandría ya había fijado tal día.

Durante la Reforma protestante, por la relación entre el catolicismo y el paganismo antiguo, la Navidad fue prohibida. Tras la victoria de Cromwell y  la caída de Carlos I de Inglaterra en 1647, la prohibición de la Navidad provocó varios motines, caso de Canterbury. La Restauración de 1660 puso fin a la prohibición, pero muchos miembros del clero reformista rechazaron las celebraciones navideñas.

En la época colonial de EEUU los puritanos de Nueva Inglaterra rechazaron la Navidad, declarándose ilegal su celebración en Boston desde 1659 a 1681. También cayó en desgracia tras la Independencia por considerarse una costumbre inglesa.

Actualmente, algunas iglesias bautistas independientes y los Testigos de Jehová no celebran la Navidad, considerada una festividad pagana no prescrita en la Biblia. Rechazan que el 25 de diciembre sea la verdadera fecha del nacimiento de Cristo.

En torno a 1820, las tensiones sectarias se aliviaron y algunos escritores británicos consideraron la Navidad como un tiempo de celebración sincero. Asi, surge Un cuento de Navidad, de Charles Dickens, publicado en 1843, destacando el valor de la familia, la buena voluntad y la compasión.


En EEUU, en 1870 el dia de Navidad fue declarado festivo por el president U.S. Grant, aunque aún hoy es discutida por los lideres puritanos.








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